A medida que mi conocimiento del mundo crece, también evolucionan las cosas que me conmueven profundamente de cada lugar. Más allá de los monumentos o los paisajes que me dejan sin aliento, observo a las personas y sus costumbres: esas que, siendo tan distintas a las mías, resuenan a veces con una familiaridad inexplicable. Porque, en cualquier rincón del vasto y diverso planeta, por más remoto o exótico que parezca, laten siempre las mismas pulsaciones esenciales: el valor de la familia, los rituales que marcan el paso del tiempo, las ceremonias de vida y los ritos de la muerte…
Y en ese mismo escenario compartido, lo natural —los paisajes que abruman por su belleza indómita, la fauna que sobrevive con dignidad en su propio territorio— ha ido ocupando un lugar cada vez más central en mi forma de viajar. No como un espectáculo, sino como una realidad viva que merece ser contemplada con respeto y asombro.
Con ese pensamiento en el corazón y atraída por un nombre que parece surgido de un sueño —un eco de fantasía para quien, como yo, busca territorios aún inexplorados— emprendí mi último gran viaje: el que me conduciría a la tierra mítica más allá del viento:
BORNEO
Viajar a Borneo: lo que debes saber antes de ir
Para empezar, debes recordar que viajamos a la tercera mayor isla del mundo, a tan solo unos pocos grados por encima del ecuador. Con una particularidad o curiosidad que pocos españoles conocen y es que en el siglo XVI y hasta finales del XVII, la región de Sabah en Borneo fue española.
La isla se reparte entre tres estados: la parte del sur y la mayor de la isla pertenece a Indonesia, la banda norte a Malasia y el pequeño sultanato islámico de Brunéi también se ubica aquí, pese a ser hoy la menor parte es el que cede, en su origen, el nombre a la isla. En este viaje me acompañaréis a conocer algunas de las regiones malayas más fascinantes de Borneo, en las regiones de Sarawak y Sabah.

Los desplazamientos son lentos, las carreteras tortuosas y moverse entre diferentes puntos puede suponer una larga sucesión de traslados. Si no dispones de todo el tiempo del mundo, aunque puedes realizar todas las visitas por libre, también tienes la opción de contratar los traslados con alguna agencia local. Yo usé los servicios de CPH Travel, contacté con ellos por Internet y todos los servicios que me proporcionaron fueron a las mil maravillas, muy puntuales. No se trata de ningún enlace patrocinado, solo os comparto mi experiencia, si quieres estudiar sus propuestas puedes hacerlo en su WEB
El corazón de la isla de Borneo es abrupto y montañoso, cubierto por una maraña de frondosos bosques húmedos ecuatoriales, su ubicación hace que no tenga estaciones. El clima es siempre tropical, todo el año, y justo al sur de la región en la que se generan los grandes tifones estacionales. Esta posición es la razón de que la autora Agnes Newton Keith, que pasó parte de su vida allí se refiriese a ella como “la tierra bajo el viento” Land Below the Wind. Me parece una descripción muy hermosa.
“En el calor húmedo y pegajoso del ecuador, Borneo era más fantástico que la ficción, porque era real. Allí sentía los monzones soplar, medio año en una dirección, medio año en la otra, pero siempre soplando; sentía la lluvia cálida caer a raudales, el sol ardiente filtrarse entre nubes de vapor; vi todas las tonalidades de los seres humanos, bebiendo, comiendo, durmiendo, sudando, amando, odiando, viviendo sus vidas privadas iguales a mí, bajo una luna que se asemejaba a un melón amarillo, bajo un sol que parecía un pálido pomelo, en el ecuador, y en la impenetrable, pero muy poblada jungla.”
Fragmento de “Land Bellow the Wind” (traducción propia)
En esa selva densamente habitada, que Agnes Newton Keith evocó con tanta viveza es donde se resguardan las últimas y auténticas “gentes de la selva”. Porque, aunque no lo sepas, ya conoces una palabra en malayo (o en indonesio, ya que la comparten): 🦧 Orangután. Literalmente Orang -utan significa “gente del bosque” (utan o hutan = bosque o selva).
Además de por los orangutanes te impresionarás con la biodiversidad de Borneo, en próximos posts te hablaré del santuario de vida salvaje del rio Kinabatangan donde pudimos ver elefantes pigmeos, monos proboscis y un sinfín de fauna salvaje y también del paseo por el parque nacional de Bako, solo dos de los mejores parques nacionales de Borneo, que deberías visitar en tu viaje al Borneo malayo.
El orangután es como un espíritu antiguo de la selva, con su largo pelaje cobrizo se mueve con una serenidad entre los árboles que no parece armonizar con su corpulencia. Este animal salvaje, libre y esquivo, se desplaza a su antojo por los parques nacionales, de modo que nunca te podrán garantizar que puedas llegar a verlos. Nunca duerme dos veces en el mismo lugar, cada noche prepara un nuevo nido en la cima de un árbol distinto para pasar la noche.

Hace ya muchas décadas que la selva de Borneo es cada vez más exigua, las inmensas plantaciones de palma desplazan a la vegetación autóctona y sin su alimento, los animales salvajes se ven confinados a extensiones cada vez más pequeñas, en las que es difícil conseguir alimento. Un orangután adulto necesita comer entre 18 y 25 Kg de fruta y vegetales al día. La deforestación extrema de la isla hace necesario que en las reservas y parques nacionales se habiliten puntos de abastecimiento adicional de comida, de modo que los orangutanes sepan donde pueden acudir si necesitan alimentos. Esta triste realidad, que en si misma es una alteración de los hábitos naturales de los orangutanes, es la que hace posible que los visitantes tengamos opción de contemplar a estas magníficas criaturas.
¿Por qué son tan especiales los orangutanes?
En primer lugar, porque estos extraordinarios grandes simios, nativos de las selvas de Borneo y Sumatra son muy escasos y se encuentran en extremo peligro de extinción. Les hace únicos su sorprendente habilidad para el uso de herramientas, su compleja vida emocional, y su fascinante parecido con nosotros.
Tomo las palabras de la gran científica Biruté Galdikas, la principal experta en el comportamiento de orangutanes a nivel mundial:
Si quieres comprender mejor a estas criaturas, te aconsejo que te sumerjas en el trabajo de la doctora Biruté Galdikas, a través de su obra y de sus charlas, y descubre por qué la conservación de los orangutanes es, en el fondo, una forma de proteger a nuestra propia especie. Si bien no son nuestros parientes del reino animal más cercanos, sí que compartimos un estrecho vínculo evolutivo con ellos.
Te recomiendo mucho escuchar esta entrevista: Ver en Youtube
Cinco claves esenciales sobre los orangutanes:
1. La elección de la soledad 🦧
Los orangutanes son los grandes simios más solitarios del planeta. Los machos adultos suelen vivir aislados, desplazándose a través del bosque sin un grupo social fijo, mientras que las hembras crían a sus hijos en un vínculo estrecho y prolongado: la cría depende de su madre durante 6 a 8 años, uno de los periodos de crianza más largos del mundo animal. El vínculo madre-cría es tan estrecho que cuando a una madre se le arrebata una cría puede morir.
Esta forma de vida, lejos de indicar aislamiento, responde a una estrategia ecológica muy eficaz: en un entorno donde los recursos son escasos y dispersos, la independencia facilita la supervivencia. Las investigaciones de Galdikas demuestran que, pese a su aparente independencia, una hembra puede hacerse cargo de otro individuo que necesite cuidados.

2. Inteligencia y memoria
El orangután no solo es un hábil recolector: también es un ser dotado de una asombrosa inteligencia y gran memoria. Ha sido observado utilizando herramientas —palos, hojas, ramas— para acceder a alimentos, protegerse de la lluvia o explorar el entorno. En 2024, investigadores del Instituto Max Planck documentaron por primera vez a un orangután salvaje aplicando una planta medicinal sobre una herida abierta, lo que podría ser un ejemplo espontáneo de automedicación en la naturaleza.
Su memoria les permite recordar la ubicación exacta y el ciclo de maduración de cientos de especies vegetales, demostrando una sofisticada inteligencia ecológica y una capacidad de planificación. Además, se ha comprobado que este conocimiento del medio se transmite de madres a crías, lo que indica la existencia de una forma de “cultura y formación”.
Dicen los malayos que el orangután es tan inteligente, que no habla para que el hombre no lo ponga a trabajar.
3. Nidos en las alturas 🌳
Cada noche, los orangutanes construyen un nuevo nido entre las copas de los árboles. Estas estructuras —hechas con ramas, hojas e incluso techos improvisados— son cómodas, seguras y diseñadas con notable precisión. Algunos investigadores han llegado a compararlas con verdaderas “camas de diseño”, adaptadas al confort y la protección del individuo.
4. La compleja dieta del caminante del bosque 🍃
Aunque su alimentación es predominantemente frugívora, los orangutanes también consumen hojas jóvenes, insectos, flores, cortezas e incluso pequeñas cantidades de carne. Su memoria les permite recordar la ubicación exacta y el ciclo de maduración de árboles que se encuentran muy alejados entre sí, por lo que se sabe que los orangutanes son capaces de recorrer enormes distancias en su búsqueda de alimentos.
5. Una especie en la cuerda floja ⚠️
Las tres especies de orangutanes —Borneo (Pongo pygmaeus), Sumatra (Pongo abelii) y Tapanuli (Pongo tapanuliensis)— están clasificadas como “En Peligro Crítico” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las principales amenazas para la supervivencia del orangutan son:
- La deforestación para plantaciones de palma aceitera. 🌴
- La fragmentación del hábitat.
- El tráfico ilegal de crías.
- La caza furtiva.
¿Dónde ver orangutanes en Borneo?
Existen dos grandes reservas naturales que aceptan visitantes en el Borneo malayo, una es la Semenggoh Nature Reserve (653 Ha), cerca de la ciudad de Kuching en el noroeste o bien Sepilok Orangutan Center, cerca de Sandakan. En ambos casos existe una ventana temporal por la mañana y otra por la tarde en la que se permite a los visitantes acceder a las reservas. Desde unas plataformas de observación, se observan los puntos en los que en ese horario se dejan frutas y verduras para los animales.
No hay garantías de que vayan a aparecer orangutanes a la hora de la alimentación, aunque sí que es el momento en el que es más probable.
Semenggoh y/o Sepilok: dos reservas para ver orangutanes en libertad.
A continuación, te indico los horarios, precios y enlaces de cada una, así como las normas de obligado cumplimiento para acceder a las reservas y saber cuánto cuesta y cómo ver orangutanes en Borneo.
| Reserva | Web | Precio extranjeros | Precio cámara** | Horario de mañana | Horario de tarde |
| Semenggoh Nature Reserve | Acceder | 10 RM (efectivo) | – | 9:00 a 10:00 | 15:00 a 16:00 |
| Sepilok Orangutan Center | Acceder | 30 RM | 10 RM | 10:00 | 15:00 |
*RM= Riggit malayo (Precios finales 2024)
** El móvil no se considera cámara, no cobran por entrar con móvil.
Normas de los parques:
-Está terminantemente prohibido entrar comida o bebida. Es muy peligroso hacerlo porque los orangutanes pueden ir a cogerla y resultar agresivos si se sienten amenazados.
– Dentro del parque se debe bajar la voz y no emitir sonidos fuertes, además los móviles deben permanecer en silencio para no asustar a los animales.
– Terminantemente prohibido entrar con bolsos o mochilas. Ambos parques disponen de taquillas para dejarlas.
– Terminantemente prohibido el hacer uso de trípodes o palos selfies, algunos orangutanes que han huido de cazadores furtivos pueden confundirlos con rifles y actuar a la defensiva.
– Seguir siempre al pie de la letra las instrucciones de los vigilantes, evitarán comportamientos que un macho pueda interpretar como un desafío. Aunque es algo extraño, en muy contadas ocasiones ha ocurrido que un macho ha sentido interés por alguna hembra humana, en caso de que alguno se acerque hay que mantener siempre una actitud sumisa, no mirarle a los ojos y esperar que sean los profesionales del parque los que intervengan. No querrás enfadar a más de 100 kilos de poderosa musculatura.
🌏 Proteger a los orangutanes: una reflexión
Observar a un orangután en libertad es como mirarnos a un espejo, uno muy antiguo, que nos devuelve una versión silenciosa de nosotros mismos, más contemplativa. Con unos ojos de mirada profunda que nos recuerdan que no todo lo salvaje es feroz, y que tal vez hemos olvidado cómo vivir con el mismo respeto y conocimiento del entorno que demuestran estos silenciosos guardianes del bosque.
Proteger la forma de vida de los orangutanes en libertad no es solo una causa ambiental: es una forma de preservar una parte de nosotros mismos que no ha sido alterada.
Viajar a Borneo es mucho más que descubrir una isla remota: es la oportunidad de comprender la profunda conexión entre el ser humano y la naturaleza. Que este viaje no termine al volver a casa, sino que te inspire a tomar decisiones más conscientes en tu vida cotidiana.
Enlaces:
Orangutan Foundation Interantional (OFI): https://orangutan.org/


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